Belén Gopegui escribe desde hace muchos años, ha publicado libros como La escala de los mapas, Lo real, Deseo de ser punk, Te siguen, Rompiendo algo, Pequeñas heridas mortales, El balonazo o El día que mamá perdió la paciencia. Siempre anda buscando trabajos de colaboración que le permitan dejar de ser un rato para mezclarse con un talento supersónico como el de Natalia Carrero y explorar otros caminos. Piensa que casi todos sus libros, aunque estén firmados sólo por ella, han sido escritos por muchas voces, miradas, muchas formas distintas de atender al mundo. Y está contentísima de mezclarse aquí con Mina, con Natalia y con el lápiz rebelde de estas dos historias.

Natalia Carrero cree profundamente en el poder artesanal del lápiz y papel desde que se llega al mundo indefectiblemente letrado, de ahí que a pesar de su avanzada edad insista en garabatear. Ha pasado la mitad de su vida entre Barcelona y Madrid. El desaliento la mueve. Si fuera pez viviría y moriría en el mar Mediterráneo. Fue autora de novelas que considera sus mejores fracasos. Por si interesara, señalamos algunos títulos: Soy una cajaLetra rebeldeYo misma, supongoVistas olímpicas. Empezó a leer en modo concentrada tardíamente, y ahí estaba la incombustible y cómplice Belén Gopegui.